lunes, 25 de septiembre de 2017

Por favor, no te abandones.

Por favor, no te abandones.
Hay muchos que te miran,
otros tantos que te admiran
y otros menos no tanto.
Hay quien no puede correr
y sin embargo camina,
hay quien no puede danzar,
pero sin embargo baila
y baila con tanta alegría
que sin saberlo todo su ser
se une a la música
con la armonía de una
excelente danzarina.
Por favor, no te abandones.
Si te encuentras una cuesta,
súbela, pero súbela con fervor,
despójate de enfados
de culpar al universo
o a los que viajamos por él,
no hagas comparaciones
pues nublarán tu brújula
haciéndote empeorar tu avance.
Por favor, no te abandones.
En ti está la facultad
de recibir y provocar eclipses
pues eres un astro celeste.
Con lo obstinada que eres
es seguro que avanzarás,
además, sabes que no estás sola
ni aunque quieras.
Por favor, no te abandones.
Sincérate contigo,
usa tu objetividad
como sólo tú conoces
para encender voluntad,
entusiasmo y esfuerzo.
En las primeras rampas
vas a ir acompañada
hasta que tu ritmo
sea como un latido constante.
Por favor, no te abandones,
ya que en el firmamento
no puede dejar de brillar
tu imparable estela.