domingo, 8 de octubre de 2017

Un día de otoño.

Habrá un día del otoño
en el que tendrás que pasear
sin saber el adecuado por qué,
tan sólo sentirás un impulso
de ver el mar y el cielo
en una quietud inusual.
La lluvia habrá cesado,
el viento estará calmado,
y te darás cuenta de todos
los tonos que comprenden
desde azules a encenizados.
No te desagradará el aroma
que salado flota en las orillas
de una playa compactada
que parece tras el chubasco
una tierra chocolatada y no
como en tu estival recuerdo
de cóncavas arenas claras.
Sin ser consciente de tus pasos
dejarás que tus pensamientos
fluyan desde las estanterías
de tus recuerdos ordenados,
te dirás con tono amable
que esas memorias son pasado
y entonces, tras el suspiro,
desearás con afán descubrir
a quien contenga en su sonrisa
las líneas de la primavera.