miércoles, 14 de mayo de 2014

Pensamientos de una gota que cayó de una nube.

He desnudado mi
alma a las estrellas.
Me he bañado con su luz.

Sus reflejos turquesas
me han aliviado.
He sentido la ingravidez
de mi fuego violeta.

He tenido deseos
de volver a donde pertenezco.
Pero..., no puedo,
no puedo porque no debo.

Ya volveré.
Aquí es ahora mi sitio,
donde he de fraguar mis sueños,
donde he de moldear mi barro.

Caminar aprendiendo,
en cada curva, en cada cruce.
He de guiar, lo sé, pero...
a veces orbito en errantes espirales.

Cuatro puntos cardinales 
se me han mostrado,
y al buscarlos, dos más he hallado,
el de arriba y el del abajo.

Los cuatro primeros me sirven
para orientarme.
Y los otros, ¡Ay! los otros.

Como gozo cuando me elevo
y ¡Ay!, que estúpido me siento
cuando bruscamente caigo.