lunes, 16 de junio de 2014

Sombras

Silenciosas sombras,
compañeras de trayecto
en traqueteantes vagones
atravesando el amanecer.

Algunas somnolientas,
reclinadas y soñadoras,
de involuntarias declinaciones
con una gran agudeza,
que despiertan con precisión
donde han de apearse.

También están las lectoras,
cultas, animadas,
voraces de historias,
con las que ensoñar
innumerables escenas
en sus mundos interiores.

Otras son imprecisas,
de miradas perdidas,
sin deleite por nada,
inmóviles presencias
de cumplimiento obligado.

Pero, también viajan
expectantes corazones
de lánguidas esperas,
deseando cruzarse y reconocer
al alma transformadora
de su sentida soledad,
que con su magia
coloree su monocolor paisaje,
que haga brotar un vergel
en su árido pecho,
que cambie su espera
por torrentes de alegría,
que le ayude a erradicar
su constante fragilidad.

Todo eso y más
viaja todos los días,
todas las noches.

Somos desconocidos compañeros
en ese tren de paradas intermitentes
que a veces, algunas veces,
con boca pequeña llamamos vida.